Escribir es una actividad penosa y que exige esfuerzo y desvelos. Hay siempre, aparte de la amenaza de la esterilidad, la sensación del inevitable fracaso: nada de lo que se escribe es lo que uno quisiera haber escrito. Escribir es una maldición. Lo peor es la angustia antes del acto de escribir; esas horas, días o meses en que buscamos sin encontrar la frase que va a abrir la llave para que mane el agua. Una vez escrita la primera frase, todo cambia: el proceso es apasionante, vital y te enriquece, cualquiera que sea el resultado final. ¡Escribir es una bendición!           
 Octavio Paz

Padre



Mi padre está en los libros que me ha dejado, en el pensamiento que me ha legado.




Vladimir Jankélévitch
#outer-wrapper { margin: 0 auto; width: 760px; text-align: justify; font: normal normal 100% Helvetica,Arial,Verdana,'Trebuchet MS', Sans-serif; }